A QUÉ EDAD ME PODRÍA JUBILAR, EN SERIO

 

Pues no lo sé, la verdad, me voy acercando muy peligrosamente a los 40 e, independientemente de lo que ocurra con la bolsa y la inminente caída que muchos expertos llevan vaticinando desde hace meses, lo cierto es que cada vez estamos más cerca de los objetivos, el plan general sigue su curso y será una cuestión de tiempo alcanzar las metas propuestas.

 

No es cuestión de tiempo . . .

 

No es tiempo, es paz mental y confianza, y el vértigo está creciendo a medida que avanza el proyecto vital empieza a vislumbrarse el ansiado retiro. El tiempo llegará, más pronto que tarde; yo sigo con mi vida, mi trabajo y mis planes, pero el día R (vamos a llamarlo así), se acerca. Muchos de los integrantes de la comunidad FIRE han hablado de esto, lo que buena parte de ellos llaman la “fase de desacumulación” es toda una estrategia, pero reitero que el principal problema no es el económico; al fin y al cabo, si te estás planteando cómo retirarte y usar los fondos que has ahorrado durante quizá décadas, es porque estás lo suficientemente cerca de las cantidades necesarias para que tus sueños se hagan realidad, obviamente en ese punto el dinero no sería el problema. El problema es psicológico.

Hacia abajo da más miedo aunque parezca fácil . . .

Cómo mantenerse . . . sobre todo psicológicamente

 

El problema radica en que llevas muchos años acumulando y, aunque conoces la teoría de cómo retirar los fondos de manera efectiva (míralo aquí), no vas a saber si vas a poder convivir con el modo opuesto de manejar tu vida: en vez de ingresando, extrayendo dinero. El vértigo se convierte en miedo y el plan se invierte, el giro mental no es sencillo, pero debe ser llevado a cabo. La realidad es que después de tantos años persiguiendo ese sueño, ahora no se puede cambiar, modificando por completo la esencia de la vida.

 

Mentalización y futuro

 

Todavía quedan unos cuantos años, esto simplemente es una reflexión sobre uno de los problemas que vendrán y con los que habrá que enfrentarse. Más que nada es un anticipo de las dudas que me asaltarán y un aviso para comenzar a trabajar mentalmente el cambio de trayectoria (de ahorrar e invertir a extraer y gastar, algo para lo que todavía no estoy preparado) para que realmente se pueda convertir en realidad el retiro. En estos años está claro que hay que trabajar y preparar a la cabeza para que se vaya mentalizando del futuro que vendrá y adaptándose a la nueva realidad, opuesta a la que se ha desarrollado toda la vida. Un proyecto casi más grande que el del retiro.

Seguiremos informando . . .

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