ESCULTURA: HENRY MOORE

La belleza de lo natural

 

Las esculturas de Henry Moore están por todo el mundo, seguro que has visto alguna y que sus formas limpias se han quedado en tu memoria. Grandes, apacibles, hechas de materiales nobles, rocas o fragmentos de madera de dimensiones exageradas que de manera natural se asemejan, antes de ser labradas, a las figuras en las que se acabarán convirtiendo.

Una de sus obras más famosas

No forzar lo forma

 

La forma de las piezas que completa Henry Moore es limpia, clara, vitalista, conectada con las personas, con los sentimientos, la familia, la maternidad, el ser humano y la vida, en resumidas cuentas. Al igual que ASAPRETIRE, el escultor no fuerza la forma, se entrega al trabajo diario y busca el desarrollo orgánico de su trabajo.

Trabajando con paciencia . . .

Una inspiración abstracta

 

Henry Moore también nos inspira a seguir nuestro camino, probablemente el camino más largo, para conseguir la recompensa. Debido a su clara formación clásica y su trabajo en desarrollar de manera natural el trabajo, perfeccionando cada tarea a cada golpe de cincel, consigue resaltar la belleza natural de las rocas y de las maderas. Parece tan fácil y tan esencial como una vida sencilla, con un claro objetivo.

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