LA SALUD ES LO PRIMERO

SALUD, DINERO Y AMOR

 

Nada de lo que puedas planificar tiene sentido si no te encuentras bien. Lo primero eres tú y tu salud, lo demás es totalmente secundario y suele ser como el sol: no lo echas de menos hasta que te falta. Tendemos a dar la salud por sentada hasta que nos abandona. Para alcanzar el objetivo, es importante estar tranquilo, entender que no importa lo ajetreadas que sean nuestras vidas o lo preocupados que estemos, la salud tiene que ser primordial y lo demás es secundario. Yo intento integrar esto en mi vida de forma regular y lo hago en tres áreas muy importantes para mí:

1-Física

Hay muchas formas de cuidarse físicamente, cada uno elige la que más le gusta, le encaja en su horario o la que más le motiva; desde correr, hasta crossfit, pasando por la bicicleta o cualquier deporte individual o colectivo. Para mí, lo importante es un buen balance: al menos un día a la semana de cardio (racquetball en mi caso), otro día o dos de pesas para tonificar y otro día o dos para estirar y trabajar la flexibilidad (pilates, algo que disfruto mucho). Encontrar algo que te gusta y disfrutarlo es la mejor manera de integrar la actividad física en la vida cotidiana.

 

2-Mental

El muy temido estrés está la acecho constantemente y es muy difícil mantenerlo a raya. Yo llevo batallando con él toda la vida y aunque consigo manejarlo mejor cada vez, sé que es mi talón de Aquiles y que me puede hacer caer en cualquier momento. Hay que encontrar las formas de bajar la tensión, de respirar, de tomar cierta distancia con los problemas para poder sobrellevarlos. Yo no tengo ninguna solución mágica, solo puedo compartir lo que me funciona: Parar y respirar, dar un paseo y beber agua, hablar con un amigo, con la pareja o con la familia, hacer ejercicio, cocinar, meditar, leer y, sobre todo, hacer una pausa. Cualquier cosa para parar el acoso del estrés y que no se convierta en un detonante para un problema de salud.

 

3-Emocional

Muchas veces el componente emocional es la parte de la salud más difícil de controlar, de ver y de anticipar, de medir y de cultivar para adquirir una estabilidad razonable, sana y sostenible. ¿Quién no ha pecado de dejar la salud emocional al final de la lista de prioridades cuando el trabajo apremia o las preocupaciones acucian? Creo que nos equivocamos, al menos yo, y debemos colocar esto en un lugar privilegiado en cuanto a nuestras preocupaciones. Somos sociales por naturaleza, convivimos con otros constantemente, nos guste o no; nos desarrollamos a base relaciones sociales casi desde que nos levantamos. Aún así no las prestamos la suficiente atención y esto tiene consecuencias graves en nuestra salud, porque sufrimos, por no amar ni ser amados, por no dedicarnos a los demás para estar mejor con nosotros mismos.

Salud y bienestar . . . El dinero no es lo primero.

Este trío es fundamental para la salud, yo intento trabajarlo porque me da rendimientos casi inmediatos en la mejoría de la salud, pero la verdad es que hay que hacer un esfuerzo consciente e incorporar en la vida diaria como algo natural estas prácticas para que a la larga la salud sea el menor de los problemas posibles, al menos en lo que concierne a lo que está de nuestra mano y hagamos todo lo posible para prevenir cualquier afección, y así disfrutar al máximo el retiro.

 

¿Y tú? ¿Cómo cuidas tu salud?

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